Confesiones de “La Menudencia» Rafael Ramírez

*Tiene 65 años y ahora comparte experiencias

*Palmarés dorado en Casi 50 Años de Carrera

*Está en Paz con La Charrería, Pero Viene Más

Rafael Ramírez Michel tiene 65 años de edad y desde los 14 se dedicó al Deporte Nacional, pasión que heredó de su padre don Francisco Ramírez Estévez y de sus tíos Nicolás, Sixto e Inés Ramírez.

Abriendo el Siglo, entrevistamos a Rafael Ramírez Michel mejor conocido como “La Menudencia”, siendo La Nacional de Charros el escenario matutino antes del mediodía, para la amena charla, salpicada de nostalgia y muchos recuerdos. A casi 15 años de dicha entrevista, presentamos aquella nota periodística en un Día del Recuerdo, fue un 17 de abril del 2005, en el Periódico OCHO COLUMNAS.

Hoy en día tiene criadero de caballos, como el “Rey Rojo”, el “Soñador” y “Pichón”, además de ser el técnico o entrenador, de Rancho El Quevedeño de Nayarit. El año pasado en el Nacional de Morelia 2019, recibió reconocimiento de la FMCh.

Desde 1968 empezó su peregrinar en las Escuelas de Charrería y desde los 13 años ya daba clases, lo que empezó como pasatiempo ahora es su pasión y no es celoso, porque le gusta compartir sus experiencias. Sobre cinco ejercicios basa su método de enseñanza y que es más práctico, muy poco teórico, donde comparte sus experiencias con niños de seis años en adelante.

SU PALMARÉS DORADO

De sus logros más importantes en la charrería, destaca que “Estamos en paz y muy agradecidos, porque hice lo que pude lograr, mismo que disfruté al máximo, tanto en jineteos de toro y yegua, así como paso de la muerte. En soga también destacó, sobre todo con el “tirón del Ahorcado” en las manganas a pie, donde era un deleite verlo tirar.

-¿Qué te faltó ganar?

“Nada, porque el último toro que me tumbó fue aquél Satélite que muchos recordarán y que me mandó al suelo, cuando sólo tenía 15 años. Montaba 10 toros en promedio por semana y me decía que no llegaba de jinete a los 18 años, habiendo llegado casi a los 30, aunque en Colima entré en el Capacha, en el 2003, donde quedé cuarto lugar”, habiendo entrados a varios Capacha´s y de los que sólo ganó uno.

Rafael Ramírez Michel la famosa «Menudencia», a sus 65 años de edad, siente que él y la charrería están en paz.

SUSPIROS, MUCHOS SUSPIROS

En 1986, como con memoria fotográfica, Rafael recuerda que “Fue memorable aquel año de 86 y luego en Aguascalientes, contra Andrés Aceves y Alejandro Pedrero. A este último le gané, pero perdí por dos puntos, cuando un arreador lo agarró del fajó y lo aventó al pescuezo, pero no me gusta discutir”.

En el Nacional de 86, en la Querencia de los Zermeño de Guadalajara, empató por la corona del Charro Completo ante otra leyenda, Rafael “Cuquis” Aguilar, pero eso, como dijo “La Gorda del Rebozo”, esa, esa es otra historia.

En Los Ángeles, California, Jorge Quiñónez me invitó y tuvo la fortuna de ganar ese evento, habiendo sido monarca nacional con Triángulo de los Arenas una vez y varios con Charros de Jalisco, además de algunos títulos individuales, en toro, yegua y paso. Logró el tricampeonato consecutivo de los 70´s y el cetro que compartió en Charro Completo con “Cuquis” Aguilar, en el lejano 1986 pero que siempre es muy recordado.

Paso por equipos como Charros de Jalisco, Tres Potrillos, Nuevo Laredo, Triángulo de los Arenas, Arboleda de Cocula, Los Encino y Arrieros de Valle Grande, entre otros más.

-¿Qué momentos emocionantes viviste?

“Muchos, sobre todo cuando me ponían toros difíciles y mi gusto era dominarlos. Aparte me tocó jinetear a lo mejor que había en el país e impuse record, con jinete que no tuve caídas y destaqué en selectivo y varios nacionales”.

LA HERENCIA DIVINA

Giras hizo por China, Estados Unidos y España, así como por Centroamérica, habiendo conocido grandes personalidades y entre los que están varios presidentes de la República e incluso a los Reyes de España.

¿El charro nace o se hace?

“El charro ya lo trae en la sangre y ese lo tienes de herencia, pero se debe inculcar a las nuevas generaciones. En el rancho me tocaba montar becerros desde los siete años y aunque me pegaban porque no me subía, ya después no me bajaban de los toros”.

Anécdotas tiene muchas, pero se las guarda, aunque una vez acomodó un  caballo que manejaba sin freno y con las puras piernas. Le gustaría hacer un libro con muchos momentos charros, donde habría de todo un poco, aunque sería a mediano plazo.

Le ocupa y le preocupan las nuevas generaciones. Él ha sido modelo charro y le gusta vestir elegantemente, lo que porta con orgullo. Su hijo mayor juega al futbol profesional y ahora sus triates están entrando a la charrería a sus casi 5 años de edad, aunque “La Menus” practicó también karate y boxeo.

LAS NUEVAS GENERACIONES

Rafael Ramírez Michel vive el presente, porque el ayer ya se fue y no sabe si el mañana llegará. Tiene carisma y todo lo que sabe lo gusta compartir con las nuevas generaciones, porque es algo que le nace y que como la dignidad, no tiene precio.

Es un romántico de la charrería y le gusta hacer lo mejor que se puedan las cosas. Le tocaron toros “jugados”, pero siempre le gustó la monta de toro y yegua, habiendo dado un título a Jalisco que se ganó por dos puntos.

“La Menudencia” apodado así por pequeño en sus años mozos, sabe que hay mucho que hacer y ahora da clases, lo mismo en los pueblos Mágicos de Jalisco, que en Tecalitlán, Amatlán de Cañas, Tapalpa y lo solicitan en Ahualulco, habiendo dado cátedra también en Etzatlán, en otras partes del país y algunas apariciones también la unión americana.

         Y como siempre termino a mi manera, recordando que “No tiene la culpa el pulque, sino el que lo bebe”.

COMENTARIOS A: charrocasama@gmail.com

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