Orgullo Mexicano: Don Salvador Álvarez

*Jalisciense de cepa emigró a La Laguna

*También le dieron La Espuela de Oro

*Torneo en su Honor antes del Nacional

Honor a quien honor merece y eso es lo mejor que le puede pasar en vida a don Salvador Álvarez Díaz, una leyenda viviente de la charrería nacional y es que este fin de mes de octubre del 2021 el Torneo Charro llevará su nombre.

Reza en su flyer publicitario que la fiesta será del 28 al 31 de octubre, en el Lienzo Charro de La Laguna, en Durango, donde estarán lo mejor de la baraja charra del país.

Será un gran homenaje para don Salvador Álvarez Díaz y que mejor, de esos que valen más, en vida.

REPORTAJE DE TAN INSIGNE PERSONAJE

La de don Salvador Álvarez Díaz es una de esas historias que siempre deben ser contadas y sobre todo, presumidas a las nuevas generaciones de charros del mañana, ya que este ocotlense y de cepa jalisciense, ha dado mucho de qué hablar y para bien.

Es algo así como una leyenda viviente y lo mejor de todo, sin duda, es que el homenaje es en vida. Fue fundador de la Asociación Charros de La Laguna.

En el recuento que hizo nuestra buena amiga Nayeli García, destaca que a principios del siglo XX cuando el matrimonio jalisciense formado por Rafael Álvarez Delgadillo y Mónica Díaz Gómez viajó a la ciudad de Gómez Palacio, Durango, para probar suerte en la compra-venta de ganado.

LOS INICIOS

De chamaco sintió el amor por los caballos y devoción por la fiesta charra, herencia que recibió de sus antepasados, como dijo el Profesor José María Lara Aguayo.

Fue promotor de la Construcción del Lienzo 11-40 y fundador de los Charros de La Laguna. En esta encomienda fue apoyado por don Benjamín Ortega Cantero quien regaló el terreno.

Se hizo una charreada en noviembre de 1957, en el Estadio de la Revolución de Torreón y los ocho mil pesos que se recaudaron, fueron para comenzar la obra del Lienzo 11-40.

 Ya en la Comarca Lagunera tuvo la dicha de recibir el 17 de diciembre de 1925 a su hijo Salvador. Desde pequeño, Salvador junto con sus seis hermanos vivió entre las labores de propias del manejo de ganado a campo abierto.

A los cuatro años de edad, disfrutó de su  primera cabalgadura: un tordillo al que llamó “Revolucionario”, que costó 30 pesos cuando su padre o compró a un militar de apellido Escobar.

Lazar, curar y capar, eran cotidianos para nuestro personaje, por lo que cuando en 1956 lo invitaron a un lienzo charro, no lo pensó dos veces y desafiaba al que se le pusiera enfrente, habiendo destacado en colas y lazo por aquellos días.

En 1960 con La Laguna fue al Nacional en Tamaulipas y quedaron en cuarto lugar, habiendo logrado Salvador el cetro nacional de colas.

Fue charro 35 años, habiendo bicampeonado en pial del ruedo en 1962 y 63, dobleteó en el 70 en colas y manganas a caballo, así como el mejor tumbacuero del 71 en el país.

MUCHOS GRANDES RECUERDOS

         En 1980 organizó la primera prueba para mayores de 45 años de edad y se ganaron el mote de La Cuna del Charro Mayor. En el primer encuentro se inscribieron más de 65 participantes, los cuales provenían de Nuevo León, Chihuahua, Coahuila, Zacatecas y el D.F., entre otros.

Hoy en día, don Salvador es propietario de varios ranchos, en donde además de  sembrar, cría ganado de engorda y de leche.

A los 65 años, don Salvador corrió sus tres últimas pasadas en la suerte de colas: en la primera oportunidad tumbó una media de buen lado; en la segunda, una redonda contraria y, en la tercera, una redonda de buen lado.

Al regresar sobre el contralienzo, gustoso les dijo a sus hijos: “¡Ahí se las dejo, ahora les toca a ustedes!”, y se fue.

Sus familiares sintieron el fuerte apretón de una mano que todavía era capaz de arrancar la cola a los toros, para después ver su gallarda figura alejarse al paso para seguir viviendo tranquilamente y recordar sus días como uno de los mejores charros de la Comarca Lagunera.

Además de sus cetros nacionales y de haber sido miembro de varios consejos directivos  de la Federación Mexicana de Charrería, A. C., este organismo le otorgó las máximas preseas que un charro en activo y como federativo puede merecer, entre las que destaca La Espuela de Oro.

HONOR A QUIEN HONOR MERECE

Por eso y muchas cosas más, honor a quien honor merece y es que los Charros de La Laguna y la familia Álvarez Cruz, rendirán hoy un homenaje a su hijo pródigo Don Salvador Álvarez Díaz.

Son dos grandes motivos los que reunirán nuevamente a los charros mayores: la celebración de los 80 años de vida de don “Chava” y el 25 aniversario de haberse realizado la primera convivencia y competencia charra de la categoría que involucra a los charros mayores de 45 primaveras.

Don “Chava” y su señora esposa María Elena Cruz Barba, con quien se casó en 1953, procreando a Salvador, Rafael, Francisco, Juan Carlos, Mónica y Martha.

¡Felicidades Don Salvador Álvarez Díaz!

Y como siempre termino a mi manera, recordando que “Al viejo, un potro; pero al muchacho, caballo viejo”.

Comentarios a: charrocasama@gmail.com

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